Ellos cambian el mundo. Personaje de la semana: Sandra Mathey García-Rada

Sandra Mathey es una mujer que representa a todas los peruanos apasionados de compartir nuestra cultura con el mundo. Su trabajo en Culturas de Modas es impecable y ambos volúmenes de su artículo “La Migración de la moda” nos conecta con nuestras raíces y entender que esta industria siempre ha estado presente en nuestra historia. Si quieres saber más, sigue leyendo esta entrevista exclusiva para Now For Tomorrow. 

Escribe: Andrea Ramírez

Cuéntanos sobre cómo desarrollaste esa pasión por la moda 

Creo que, como para muchas personas, mi amor por la moda viene por mi mamá. Ella es de las personas que disfruta y goza la moda – y no me refiero a las últimas tendencias sino a la práctica de vestirse. Esto además es algo que, en general, toda mi familia disfruta pero mi mamá específicamente es la que me enseñó lo que es el estilo personal y que algo no tiene que estar de moda para usarlo. Y ella, como amante de las prácticas de moda, cuando yo era chiquita siempre me vestía con ropa que me hacía sentir súper especial y única. Es más, la mayoría de mis recuerdos están acompañados de lo que estaba usando—incluso los de cuando era niña. Si no recuerdo lo que tenía puesto en una situación es como si ese recuerdo no estuviera completo. Entonces por ese lado viene mi amor por la moda como expresión de mi identidad. Pero mi pasión por la moda como industria en realidad viene de una película, que fue la que me hizo descubrir que uno podía trabajar en eso. Esta película fue Juego de Gemelas o The Parent Trap en inglés. La ví cuando tenía ocho años y, para los que la han visto, se acordarán que la mamá de las gemelas—el personaje de Natasha Richardson—era diseñadora de vestidos de novia. Yo, por alguna razón, quedé fascinada con eso y desde ahí supe que quería ser diseñadora de modas. Es gracioso como cambia la vida porque esa pasión inicial por el diseño ahora la siento por la investigación de moda.

 ¿Influenció en ti nuestra historia textil y los milenarios conocimientos de nuestros artesanos?

 Nuestra historia textil no influyó directamente en mi elección de carrera. En realidad, lo que influyó fue la creatividad de una carrera como el diseño de modas que, de primera impresión, parece que es lo que mueve esta industria. Tuve la suerte de crecer con papás que me enseñaron el Perú y el mundo desde que tenía uso de razón y siempre supe lo increíble que es nuestro país pero nunca lo asocie con moda. Me tomó tiempo comprender esto pero ahora, después de dos años estudiando la moda desde una perspectiva académica, finalmente lo entiendo. Lo que pasa es que se ha normalizado la oposición entre la cultura indígena y la cultura occidental y existe una jerarquía entre ambas en la que la cultura occidental tiene el poder y domina, de cierta forma, los discursos que se construyen sobre la cultura indígena. En la moda, esto se traduce en la oposición entre la tradición de los artesanos y la modernidad de los diseñadores, lo que además posiciona a los artesanos como estancados en el tiempo y dueños de los llamados “saberes ancestrales.” Los diseñadores toman la posición de “salvadores” de esta tradición y de esta forma le quitan agencia a estas comunidades. Es cierto que no todos lo hacen pero también es cierto que este se ha convertido en el discurso principal de muchas marcas latinoamericanas. No pienso que no debamos o no podamos ser influenciados por la cultura indígena, pero sí creo que debemos reformular este discurso y encontrar una manera de trabajar de forma realmente colaborativa. Con esto me refiero a, por ejemplo, empezar a problematizar el uso de las fotos de las comunidades indígenas como accesorios: fotos en las que solo se muestran sus manos, sus espaldas o incluso sus caras pero sin identificación alguna. Por más que este tipo de imágenes les dan exposición, por otro lado, los deja en el anonimato, convirtiéndose en un homenaje bastante superficial. Entonces, por más que esto no fue algo que influenció mi interés en la moda, ahora es parte de los temas de investigación que me apasionan y que espero poder usar para apoyar el desarrollo de una industria de la moda local más fuerte.

¿Qué regiones de Latinoamérica son las que has estudiado hasta el momento?

 Hasta ahora he estudiado el Perú con mayor profundidad ya que en eso se enfoca mi investigación por el momento. Me gustaría eventualmente empezar a estudiar otros países pero creo que todavía me falta mucho por descubrir sobre nuestro país. Es verdad que se han hecho muchos estudios arqueológicos sobre el Perú pero la perspectiva de estudios de moda es todavía muy nueva y siento que tengo la responsabilidad, como académica de moda peruana, de empezar a contar e indagar en las historias escondidas.

 ¿En qué campos y qué retos enfrenta una investigadora dentro del sector de la moda?

 Primero creo que debo explicar lo que son los estudios de moda, ya que no son muy conocidos en Perú. Los estudios de moda son una disciplina académica que estudia la moda como fenómeno cultural, social y económico. Es además un campo interdisciplinario, lo que quiere decir que lo que hacemos es básicamente tomar técnicas de investigación “prestadas” de otras disciplinas y las combinamos para poder entender la moda en los distintos contextos. Por ejemplo, podemos usar métodos de historia del arte, de antropología, de sociología, entre otros—depende totalmente de la investigación de cada académico o investigador.

Los retos más grandes como investigadora de moda se pueden dividir en tres temas centrales. Primero, el reto en la academia es la idea de que la moda es un tema superficial y no digna de estudio académico. Segundo, en el campo de los estudios de moda, Latinoamérica es normalmente vista como una región donde la moda no existe. Por ejemplo, muchos de los estudios ya realizados han sido hechos por investigadores extranjeros con una perspectiva exotizada de nuestra región. Y el tercer reto es la desconexión que existe entre la industria de la moda y los estudios de moda. Sin ir muy lejos, por más que entré a esta industria a los 18 años cuando empecé a estudiar diseño, me tomó alrededor de diez años descubrir los estudios de moda. Además, existe esa idea de que la academia no tiene nada que ver con la industria, y aunque no puedo hablar de otras industrias, en moda lo que se investiga en la academia es un gran complemento a los temas que se ven en la industria. El punto de los estudios de moda es crear un pensamiento más crítico sobre lo que es la moda, no viéndola solamente desde un punto de vista de negocios, sino como reflejo de la sociedad. Un ejemplo muy claro de cómo podemos conectar la industria de la moda y los estudios de moda es la colaboración de Gucci con Kim Jenkins—académica de moda cuya investigación se enfoca en la conexión entre moda y raza. En el 2019, Gucci contrató a Jenkins como consultora en temas de inclusión y diversidad. Esto se dio después de la controversia ocasionada por un sweater Gucci que parecía promover las prácticas del “blackface.”  

En simples palabras, ¿cómo es que el análisis de tendencias puede ayudar a una marca, diseñador o entidad dentro de la industria de la moda?

El análisis de tendencias es normalmente visto como una lista de colores, siluetas, prendas o temas que se “deben” seguir cada temporada, pero en realidad es mucho más que eso. Se trata de entender los cambios en el estilo de vida de las personas y cómo estos afectan a las diferentes industrias. Entonces este análisis ayuda a que las marcas y diseñadores entiendan cómo van cambiando las necesidades de sus clientes y cómo esto se ve reflejado en los productos o servicios que ellos les ofrecen.

 Por ejemplo, el color lila apareció con fuerza en el 2018 en las semanas de la moda de Nueva York, Londres, Milán y París. Pero, por más que fue uno de los colores de “la temporada” es un color difícil de vender. Entonces, si asumimos que el lila es el color de la temporada pero nuestro cliente no está listo para usarlo o simplemente es un color que no va con su estilo, vamos a terminar creando colecciones que no se adaptan al mercado.

 Dentro de tu historial laboral, encontramos diferentes artículos enfocados en señalar esa brecha que hay entre lo que se conoce “coloquialmente” como moda y los estudios (y conocimientos) que hay sobre la moda. En conclusión, teniendo en cuenta la pandemia y las restricciones que esta ha generado, ¿qué retos son los que más generan dificultades actualmente a los diseñadores latinoamericanos contemporáneos? (tanto desde el lado del diseño como en la venta y las comunicaciones).

Pienso que uno de los retos más grandes que enfrentan actualmente los diseñadores latinoamericanos es esa idea de que en Latinoamérica no se puede crear moda. Esta es una idea que ha definido a nuestra región a través de la historia pero que no es del todo cierta. Hay muchísimos diseñadores y marcas que crean productos increíbles pero que se ven limitados por estos estereotipos que lamentablemente se siguen promoviendo en la industria de la moda global. Por otro lado, pienso que el gran potencial de nuestra región es justamente la capacidad de romper con esos estereotipos. Y creo que aquí aparece un reto más: el dejar de mirar a Nueva York, Londres, Milán y París como guía para crear moda. Pienso que esa idea de que Latinoamérica está una temporada atrasada puede revertirse pero también es necesario cambiar nuestra propia perspectiva y trabajar en equipo para poder lograrlo.

¿Te encantó esta entrevista? Prepárate para mañana para la segunda parte de esta entrevista exclusiva que tuvimos con Sandra Mathey García-Rada

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